Trabajo interior
2020 Puebla (COVID)Casi siempre que me siento a escribir mis logs, no tengo idea de lo que saldrá, y mis logs comienzan así: es una forma de comenzar, aunque no sepa por dónde comenzar. Normalmente este párrafo lo borro, si es que voy a escribir en público, pero en privado lo puedo mantener. No es que haya nada importante en el primer párrafo, pero es una forma de darme cuenta de cómo fluye el río de la conciencia.
Cuando una mujer aparece en mi vida, no importa si me he liado con ella o no—reclama una cantidad desmedida de atención, entonces, si soy honesto al escribir esto, me he encontrado pensando mucho en M. Hay partes de mi que desean alejarse y otras que desean acercarse a ella. A la vez, no puedo escribir de forma completamente honesta en un espacio semi-público. Esto no es enteramente un diario, pero tampoco es un blog, pero como escribo para aclararme las cosas, tengo el impulso de resolver algo a través de la escritura.
Es imposible.
Acabo de recordar un sueño que no tiene nada que ver con esto, pero es muy vago. Estaba Javier Cañada. Un bar en España. Un insight… No recuerdo lo suficiente para armar una narrativa con el sueño. Lo dejaré ir.
Últimamente me encuentro frunciendo el ceño, como pensando demasiado. Cuando medito, alcanzar serenidad me cuesta más de lo normal. Hace tiempo que no visito el refugio. Mi proceso mental y emocional parece caótico. Seguramente es a causa de M. De nuevo estoy llegando a donde no quería escribir. Vamos a intentar discernir, sin exponernos demasiado públicamente.
Creo que todos contenemos multitudes. Cuando nos sentimos ambivalentes ante un estímulo, es porque fragmentos de nosotros quieren algo, y otros fragmentos lo rechazan. El caos interior viene de este conflicto, que puede llegar a ser muy violento si nuestros fragmentos también lo son, aunque en este caso es más como una discusión acalorada. Ambas partes tienen razón.
Hace unas semanas descubrí a Forrest Landry, y él tiene un aforismo que me intriga: “love is that which enables choice”. En una psicología de fragmentos, hay una parte de mi que quiere lograr su objetivo a través de la represión. Hmmmm… lo entiendo ahora, no confío en que el corazón tenga la sabiduría de elegir aquello que le conviene o no le conviene. Hay una voluntad de dominación sobre la elección del corazón.
Creo que con esto ha sido suficiente para esclarecerme las cosas de tal manera que pueda trabajar conmigo mismo y resolver este desacuerdo interior a través de la meditación. No sé muy bien porqué hago esto en semi-público, me obliga a escribir en términos generales, de tal forma que las particularidades del caso receden para dar paso a aquello que nos concierne a todos en lugar de aquello que sólo me concierne a mí.
El trabajo interior nunca acaba.