Me encuentro en un estado un tanto extraño, como cuando tienes sueño, pero sin la sensación de somnolencia. ¿Qué pasa cuando tenemos sueño? A mi al menos, me aparecen fantasías o quizás también podría llamarles proto-sueños en los que pareciera que estuviera apenas sintonizando un mundo distinto que no se puede percibir muy bien. Intento sintonizar, pero cuando el intento implica un esfuerzo y al hacer esfuerzo las fantasías desaparecen. Para hacer que emerja la fantasía, es necesario relajar, no contraer.

Pero ya que tengo la atención a mi disposición, voy a llevarla dentro del cuerpo. Mis hombros están encogidos. Uy que mala postura. Ya estoy erguido, con los pies plantados en la tierra. Me relajo y voy despertándome. Últimamente he estado escuchando mucho acerca del despertar, el cual no es mismo despertar que yo estoy intentando.

¿A dónde despertamos? Al mundo material. Pasamos del mundo onírico al material. Pero hay—por lo menos—un tercer mundo, el mundo interior que tiene dos caras: la del cuerpo y la de la psique. Pero el mundo onírico pertenece a la psique. Como es dentro es fuera, y si yo contengo esta dualidad, el mundo exterior lo posee también. El cuerpo del mundo es su expresión material, la psique del mundo son los contratos sociales que hacemos entre cada uno.

Si algunas personas envejecen para convertirse en vino, y otras envejecen para convertirse en vinagre, se debe asumir lo mismo de nuestra civilización. ¿Se puede hablar de una única civilización? ¿Somos una conglomeración de civilizaciones? Pareciera ser que la respuesta es “ya no”, aunque esto sucedió recientemente. Nos hemos convertido en una sola civilización porque… no es necesario explicarlo.

Siendo una única civilización, ¿nos encontramos en la dirección de convertirnos en vino o en vinagre? Es demasiado temprano para decirlo. Pero la gente se está volviendo consciente a un ritmo acelerado. La sociedad parece un gran organismo y yo una célula. Qué tipo de célula sería? Por intuición me percibo una neurona, pero no podría ser de otra forma, mi acción en el mundo se da a través de la expresión psíquica, no la material.

Cierro los ojos, y estoy tecleando sin mirar el teclado. Busca el refuji, hay que detener la música… es posible teclear mientras uno medita? Siento el aire frío en mi nariz. Cómo se persigue la quietud? Repiro profundo. No, no lo sé hacer aún, pero quizás si soy persistente en esta tarea, la tarea de registrar lo que sucede mientras medito, quizás pueda registrarlo. Seguiré trabajando en ello.