Batallas sublimes
2020 Puebla (COVID)Esta mañana desperté con una energía prácticamente desconocida para mí, la acumulación de energía sexual cultivada durante aproximadamente un mes, luego multiplicada por la retención en el acto sexual y me siento tan diferente que mis deseos de escribir acerca de ello superan mi pudor.
Hay una práctica espiritual promovida por A. H. Almaas llamada “The Diamond Approach”, me viene a la mente porque siento energía sutil circular por todo mi cuerpo, especialmente en los dedos de las manos. Almaas dice que hay que cultivar esta sensación en las manos particularmente (no recuerdo la razón), pero cuando lo intenté hacer sin este estado energético me pareció aburrido, pero hoy siento que me salen chispas de los dedos de las manos.
Parece ser una fuerza creativa que se podría mal-encauzarse fácilmente. Hay una sensación de ambición o agresión con la que no estoy muy familizado. A veces he pensado: si una nación o grupo hiciera la guerra contra “los míos”, ¿participaría en una guerra violenta? y mi respuesta siempre ha sido “no”, pero me observo en este estado y aunque la respuesta sigue siendo no, el escenario se antoja casi tentador. Es como un deseo de expresar la energía acumulada en violencia, pero para justificar la violencia tendría que colocarlo en una “causa justa”.
Esta parece ser la sombra del Yang. La justificación para la guerra que se ha repetido a lo largo de la historia de la humanidad, que pertenece a un estado menos desarrollado del ser humano.
¿Cómo se puede encauzar esta energía para propósitos más sublimes? Eso se descubre con la práctica. No me conozco en este estado, lo que se revela como un deseo de “defender a mi gente” es simplemente la expresión más primitiva de la energía masculina, y se revela de esta forma porque soy un principiante en esto. Habrá que hacer una batalla de otro tipo, quizás como la del Quijote contra los molinos de viento, absurda desde la realidad objetiva, pero sublime en la realidad subjetiva.