Mi primo vendió el escritorio que me había prestado, y ahora me siento en el comedor a trabajar. La ventana da a un patio interior por el que se proyectan sombras, las cuales funcionan como una especie de reloj natural. El sol comienza a pegar a las 8am y progresivamente va cambiando su ángulo hasta quedar vertical a medio día. Cuando llegué a esta casa me despertaba temprano en la mañana y pintaba con acuarelas esta escena, con el propósito de volverme mejor con la técnica.

Cuando pintas las cosas las observas con mucho más cuidado. Ahora no estoy pintando esta escena, pero como la he pintado antes, puedo ver cómo el sol que pega contra la pared blanca es un blanco cálido, y el color oscuro de la sombra tiene un tinte verdoso apenas perceptible. Y así, la luz llega y rebota por todas partes, creando un ambiente particular—no lo llamaría bello, simplemente es.

Creo que esa es la razón por la que también escribo, para capturar el ambiente de ciertos momentos, la luz es la experiencia y la sombra el aprendizaje, y con M. han sucedido unas cuantas cosas que apuntan a que el asunto no va a prosperar, extrañamente no me importa, dentro de mí sé que no es un rechazo, sino que he acomodado mi vida no a la convivencia sino a la vida monástica, y esto me hace un hombre un tanto extraño, super desarrollado en ciertos aspectos y subdesarrollado en otros. Los aspectos sub-desarrollados se pueden desarrollar, aunque es posible que sea muy tarde. No estoy apegado a la idea de que este encuentro deba de terminar en una relación, pero me hace notar que necesito crecer en ciertos aspectos para sostener una relación, especialmente mi faceta masculina.

Parte de esta faceta masculina es quitarme a mi mismo de mi propia experiencia. El hábito auto-referencial es femenino, y es necesario para dar sentido al mundo. Un hombre que no tiene ese marco es movido enteramente por las pasiones, pero uno dominado por él, como yo, se vuelve demasiado femenino. Esto es en un sentido espiritual, la orientación sexual es independiente de esto. Pero he intentado eliminar este marco auto-referencial en el pasado, a través de escribir sin referenciarme, pero sólo he logrado escribir mal.

Esto creo que es porque quería seguir escribiendo acerca de mi mismo, pero sin usar la primera persona. Además, en ese momento no tenía acerca de quién escribir, estaba solo en España. En ciertos momentos he percibido que es posible obtener experiencia a través de otras personas, es decir: no hace falta sufrir tanto para conseguir experiencia, si te tomara en serio las experiencias de los demás, serías capaz de usar su experiencia vital para enriquecer tu propia vida.

En la escena que se presenta frente a mi, puedo ver cómo el sol cae sobre las hojas del eucaplipto, y este a su vez ilumina la parte interior del puente, pintándolo de un verde-amarillo muy bonito. Si no hubiera esta interacción de la luz-experiencia, nuestras sombras serían tan oscuras como la noche y lo único iluminado sería aquello a lo que le pega directamente la luz del sol. Sería un contraste extremo. Experimentar la vida a través de los ojos del otros, eso parece ser la conclusión de lo que acabo de escribir. Pero esto definitivamente no se puede hacer en público, sería una violación importante de la privacidad. Voy a colocar mi libreta junto a mi computadora a fin de recordar este propósito mañana que vuelva a escribir.