Son las 4:10 de la mañana. Me he levantado a las 3am porque no podía seguir durmiendo ni meditando, aunque no era por alguna preocupación sino… a veces el cuerpo y la mente están inquietos y hace falta darles algo de actividad para poder descansar o aquietarse.

Por ejemplo, al no poder dormir me senté, y noté cómo mil pensamientos irrumpían mi silencio, “vuelve a la respiración” pero de inmediato se colaban pensamientos, la mente está aceleradísima últimamente, la causa es conocida, es una mujer, que como se han vuelto tan espaciadas en mi vida, parecen cobrar más significado del que debiera ser “comenzar a salir con alguien”.

No sé si prestarle atención y escribir acerca de ello. Lo intentaré traduciendo lo que es personal a lo universal.

Una relación sentimental debe ser lo más sencilla posible dadas las circunstancias de los dos individuos. ¿Qué es una relación sencilla? Primero exploremos lo que es una relación compleja para llegar a la definición a través del contraste. ¿Qué es una relación complicada?

Parece haber dos términos a diferenciar: lo complejo de lo complicado. Hay cosas que necesitan ser complejas para funcionar, la complejidad es una característica de los sistemas y no es un defecto. Lo complicado es complejidad innecesaria, normalmente emerge del mal diseño, y sí es un defecto. Es una fórmula cuyas variables no han sido reducidas a su mínima expresión.

Si traducimos estos conceptos de los sistemas a las relaciones humanas (y me escucho protestar que esto no es posible, pero estoy escribiendo de forma exploratoria), una relación compleja es una de mucha interdependencia, podría ser—por ejemplo—una relación en la que hay niños, una persona provee y la otra persona cría, y luego hay necesidades interpersonales que son satisfechas en la dinámica familiar. Es necesario que una relación así sea compleja para funcionar bien.

Una relación complicada podría tener características de la relación compleja, pero la complejidad sería innecesaria. ¿Cómo se vería esto en una relación de pareja? Que—aún sin tener hijos—hubiera conflictos de dinero. Esto se daría por una interdependencia económica. Pienso en las parejas donde una persona es alcohólica y la otra es el “habilitador”, esas siempre son relaciones complicadas. ¿Por qué?

Pareciera haber un aspecto del amor que es masoquista. Confundimos la reconciliación con la profundización en el otro. Tengo suficiente experiencia de vida como para saber cómo mantener a una persona enganchada a través del conflicto, pero estas son armas prohibidas para el caminante espiritual. Una relación complicada es un juego de ajedrez donde el amor se otorga estratégicamente.

¿Qué es entonces una relación sencilla? Creo que principalmente una donde el amor fluye indistintamente de si la persona lo “merece” o no. Hmmmm… en un sistema familiar esto también aplica, en las relaciones familiares complicadas siempre existe una retención del amor basada en “mérito”. Sí, el amor parece ser un gran reductor de complejidad.

¿Es posible trasladar este principio a los sistemas no-interpersonales? Buckminster Fuller decía que el amor es gravedad metafísica, es una especie de principio de atracción, un deseo de fusión, creo que lo puedo entender como un deseo de simplificación, las cosas parecidas o complementarias se fusionan para crear un todo más sencillo, aunque la unidad resultante de la fusión sea más compleja.

Aunque he escrito poco, ya me ha esclarecido mucho cómo es una “relación sencilla”. Todas las relaciones comienzan siendo sencillas, y vamos añadiendo complejidad conforme emergen interdependencias. El amor es lo que evita que lo complejo se vuelva complicado, es la energía vital del sistema, y creo que crece conforme a las necesidades de interdependencia en la relación.

Una relación no debería ser más compleja de lo que exigen las circunstancias. La sencillez es virtud. ¿Es deseable retener la sencillez del principio de una relación? Se añadirá complejidad conforme aumenten las interdependencias. Pero si lo que quieres es prolongar la parte “sencilla” de la relación—¿qué es lo que harías?

Respetar la soberanía del otro. Recibir con agradecimiento y no con expectativas. Dar desde el corazón, y entender que dar es un regalo que se da uno mismo. No intentar “arreglar” a la pareja. No introducir a la pareja a nuestra neurosis de control. Aceptación incondicional.

Pareciera que estos son principios eternos y no temporales de la parte sencilla de la relación, es decir, son principios que simplifican lo complicado.

Qué cosa tan curiosa sería intentar aplicar estos principios al diseño. Ojalá no me hubiera entrado sueño, seguiría explorando la relación de los principios inter-personales con los inter-sistémicos.