Escribiendo de madrugada
2020 Puebla (COVID)Son las 2:30 AM. Me acosté demasiado temprano—a las 10pm, y cuando esto sucede, normalmente tengo dos horas en las que tengo la opción de perder el tiempo escroleando en social media, o puedo meditar o hacer algo productivo. He decidido sentarme a adelantar el trabajo de “escribir para mi mismo”. Siento que ayer no hubo lecciones relacionadas con el diseño, pero realmente no sé si eso es cierto, tengo que revisar mi experiencia para realmente darme cuenta de ello.
Estaba terminando de escribir mi “página del día” ayer cuando mi hermana llego con mil prisas. Teníamos que salir pronto por una serie de circunstancias que son irrelevantes para el lector. Me apresuré a salir y recuerdo perfectamente que mi madre gritó desde el coche “cierra bien mijito!”.
Pues bien, cuando me pasaron a dejar, ya casi de noche, llegamos y estaba la puerta abierta! O abierta en el sentido de no-cerrada-con-llave, sino que la puerta corrediza que da directo a la calle estaba abierta metro y medio, y dentro se ve mi oficina en donde estaba mi bici, y mi computadora y mi teléfono que dejé cargando sobre el escritorio (afortunadamente revivió).
No faltaba nada. Símplemente, como salimos con tanta prisa, dejé la puerta abierta. Cuando vi la puerta abierta no sentí gran alarma. Vivo en un barrio cerrado con vigilancia, casi hasta el final de una calle cerrada, y la gente que había visto la puerta abierta habría pensado que era a propósito, y si alguien se habría asomado, hubiera pensado que simplemente me había ausentado de mi oficina por un momento.
A menudo me voy de mi casa sin cerrar con llave, dejando mi computadora aquí, aunque ahora lo hago más, porque me viene a buscar Óscar, el cual tiene muchas carencias económicas, y tiene ese hábito de “pequeño ladrón” en el que—si encuentra algo en la calle que sabe que pertenece a alguien más prefiere quedárselo que devolverlo. O “roba” plantas de las áreas comunes del fraccionamiento y las transplanta a su jardín. No lo quiero tentar si un día viene, toca, encuentra la puerta sin llave y se da cuenta que tomar mi ordenador es cosa de estirar la mano y llevársela.
No es que desconfíe de él, es que lo conozco, y por lo tanto, no lo quiero tentar. Y, a decir verdad, otro escenario es que montaría guardia afuera de mi casa para proteger mis cosas (y luego esperar una recompensa).
Esto me remonta a algo que he pensado y escrito en el pasado: cómo sería un mundo en donde nadie se metiera en donde no le corresponde meterse? Hay tantos inconvenientes asegurando nuestras cosas y nuestras identidades, aunque estamos tan acostumbrados a ello que lo hemos dejado de ver.
La arquitectura Mexicana refleja mucho la inseguridad de nuestro país: la mayor parte de las casas tienen cochera para guardar el coche dentro de la casa, barrotes en las ventanas que dan a la calle, y nuestra particular forma de poner vidrios de botella rota en el filo de los muros para disuadir a los intrusos. Es una arquitectura de la protección que hace que todo sea mucho más hermético.
Recuerdo la casa de Luis Barragán, ese increíble arquitecto modernista. Puedes visitar su casa en la CDMX con una cita, pero cuando llegas a la casa piensas que te equivocaste de dirección, pues ves un gran muro con unas ventanas super equis y una puerta. El exterior no podría ser más anónimo. Podría ser un taller de herrería. Y sin embargo el interior es mágico.
Otra diferencia con el resto de los países es que te atienden a través de ventanas de seguridad en los bancos. Fue muy extraño para mi ver cómo en España y Canadá los bancos eran completamente distintos. Su arquitectura no era esa barrera entre la amenaza y el amenazado.
La gente consciente de la seguridad se infarta cuando la gente sabe que uso mi teléfono sin medidas de seguridad para bloqueo automático. Perdemos tanto tiempo con nuestras llaves…
No me inspira escribir este artículo ahora. Ya está guardada la inspiración.
Ya son cinco para las 3am, y siento alguna insinuación de sueño. Seguiré escribiendo acerca de mi experiencia
Me puse a ver Twitter y me fui por un rabbit hole, encontré a Buster Benson, Dr. James Fox, John Vervaeke, y ya conocía a Charles Eisentein, todos hablan de significado (meaning), y a veces creo que debería de dejar de escribir acerca de diseño y escribir acerca de esto. Pero luego pienso: tengo una serie de cualidades que me hacen particularmente bueno en lo que soy, cómo puedo usar todas mis cualidades para hacer cosas que puedan conjuntar todos mis intereses?
De cierta forma, cómo puedo inyectar significado a lo que hago en Method of Action, o cómo puedo inyectar interacción a lo que haría en el otro lado.
Me había ido a dormir a las 4am y tuve un sueño muy intranquilo. Ahora vine a escribir otra vez, y siento un poco de sueño nuevamente. Me acordé de un sueño que tuve:
Gemelos escalan una pared
Estaba en una especie de fiesta en un antro. El animador dijo “quién pueda escalar esta pared, se llevará un premio”. La pared estaba decorada con colchones, y no se podían quitar. Unos gemelos vestidos igual se subieron a intentar el reto. Yo sabía cómo subir, y la respuesta no era intentar escalar por la pared (aunque a decir verdad, no recuerdo qué era), pero quería ver cómo lo intentaba la gente.
Finalmente uno de los gemelos se atrevió a meter las manos y los pies entre los colchones, y pronto toda la estructura de matera que sostenía los colchones se le comenzó a venir encima. “De esta no te salva ni tu gemelo!” le grité, y toda la gente se rio, lo cual me pareció raro, pues no era un chiste sino una advertencia. El gemelo se fue para atrás, mientras el otro veía cómo su hermano caía, y la gente que estaba abajo lo atrapó para que no sufriera un accidente.
Ahora que describo el sueño, parece ser que los gemelos estaban intentando hacer lo mismo, y quizás lo que tenían que hacer era cooperar.
Me voy a dormir otro rato. Son las 7:50am y he dormido poco.