Estado: alterado.

El fin del camino

Se dice que el regreso del viaje del héroe es volver a casa, pero este regreso no dejo de percibirlo como uno de los periodos más difíciles, persiguiendo no sé qué independencia de pensamiento que me permita vislumbrar de verdad de qué se trata esto de vivir. Esto es un paréntesis Quijotesco, pues ninguna conclusión a la que llegue sin que venga de una segunda experiencia de vida que realmente aproveche la sabiduría acumulada, sería pura chaqueta mental, o mejor dicho: una vida desperdiciada.

Es necesario vivir de buena voluntad por amor al prójimo, si uno no sabe cómo hacer esto quizás sea necesario seguir a un maestro, pero el arte es descubrirlo por uno mismo. Es necesario tomarse en serio y ejercitar su voluntad, e independencia de acción. Ser coherente en todos tus actos. Íntregro. No es necesario que el maestro le enseñe en vida, hay muchos textos a tu disposición para hacer tus neuronas vibrar en unísono del uno.

Psicológicamente uno se cura a uno mismo primero escuchando las distintas partes que tiene uno dentro, uno es un esquizofrénico con muchas partes las cuales tiran en direcciones contrarias y la paz interior siginifica hacer las paces son esto.


Me gusta por donde va esto, pero tengo que editarlo sobrio


Estado: sin alteración

Hacía mucho tiempo que no me fumaba un porrito. A veces, cuando regreso de Yoga, hay un chico en una esquina que está cojo y pide dinero a los coches que van pasando. A veces, cuando paso en la bici, huelo que anda fumando, y esta vez pasé y le dije “Oye, a veces pasado y huelo que fumas hierba, de casualidad tendrás tantita que me vendas?”

El chico se rió y me dijo “aguántame tantito”, porque había una camioneta de la policía a metros de nosotros. Charlamos brevemente en lo que se iba: él la fumaba para lidiar con los dolores de su pierna, y que si era buena yerba y etc. Yo le dije que sólo quería un poquitito para relajarme cuando regresara a casa, no más, y me dijo que no me preocupara porque es todo lo que tenía, suficiente para un porrito.

Cuando la policiía se fue sacó una bolsita con una bolita verde a duras penas del tamaño de una canica, lo cual era perfecto, y yo saqué 35 pesos que tenía en cambio. El chico se persigno, y yo se lo agradecí encarecidamente, pues venía un poco cabizbajo porque se me ponchó la llanta mientras iba a yoga.

Debato si debo escribir la historia entera, quizás sí lo deba de hacer, pero sin ninguna pretensión estilística, esto es un registro de la experiencia para uno mismo, para entender lo que yace detrás de nuestras acciones.


Estado: alterado

Acabo de meter a Nina que estaba ladrando incansablemente, no sé porqué razón. Quizás debí investigar la causa de su agitación, pero me fumé lo que me sobró de lo que me dio el chico anoche y simplemente la he metido para que se esté tranquila.

Escuché a una escritora que dijo que tenías que aislarte para crear, y que en el proceso creativo, lo que más distrae es eso a quien amamos. Tendrías que ser Goethe para componer sonetos en la misma cama de la viuda italiana que le inspiró a escribir Las Elegías. O quizás no. Quizás sea posible escribir acerca del momento presente.

Percibo que escribir las experiencias actuales no servirán para resolverlas. Todo se hace de buena fe y en dirección hacia la virtud de Lo Bueno. Esa es nuestra primera responsabilidad, navegar en esa dirección nunca rendirá malos frutos. El gran peligro es olvidar la tarea, volver a dormirse, perder el interés, dejar que todo pase, no atreverse.

Por los lugares en los que uno se mete, uno se debe meter dispuesto a rasgarse la piel cruzando vallas de moreras para realizar las tareas necesarias para reestablecer Lo Bueno, aunque bajo una perspectiva Taoista “Lo Bueno” es la virtud natural. Ese tipo de virtud debe venir sin esfuerzo, y uno no se razga porque “los rinocerontes no pueden penetrar esa armadura”, es la bondad que emerge naturalmente de un estado de conciencia superior, cuando uno está en sintonía con el uno.

Son las 12:40 y los ronquidos de Nina me indican que es hora de irnos a dormir. Concluiré mañana.


Estado: sin alterar

Todo parece ser el resultado de tormentas interiores. Aún no lo entiendo del todo, algo parece tirar de mi para realizar acciones que a veces me parecen equivocadas—es demasiado abstracto todo lo que escribo, pero lo escribo para mí, para recordar en el futuro. Es necesario interceder en el mundo? Interceder en los problemas que no te atañen?

Es necesario. No sé explicar porqué. Quizás porque somos agentes de una conciencia superior. Cuando es la conciencia inferior la que toma estas decisiones, uno puede sentirse culpable de sus propias acciones. Pero yo mismo he intercedido muy poco en mis propias acciones. Son cosas que tenían que suceder.

Ya he hecho mi parte.