Sufrimiento existencial
2020 Puebla (COVID)Hoy me encontré sufriendo el más terrible de los dolores existenciales, a tal punto que me pregunté si no estaría enfermo. Tenía un dolor de cabeza ligero, el cansancio era infinito, y el trabajo fue imposible. Decidí ir al mercado a hacer la compra y pensé “si compro un cigarro suelto y me proporciona el alivio que creo que me va a proporcionar, no es enfermedad sino dolor existencial”.
Me fumé el cigarro y sentí tal alivio que en cuanto me lo terminé sentí ganas de fumarme otro, lo cual no hice, sino que cargué las bolsas del mandado que me parecieron el doble de pesadas de lo que llevaban. Volví a casa, dormí, me levanté, me hice de comer, me volví a dormir, ack, esta sensación tenía por lo menos un año que no la sentía.
Hay algo removiéndose dentro, parece que las meditaciones de apertura del corazón de ayer me están obligando a lidiar con trauma no procesado. Siento grandes deseos de ir a comprar marihuana, mi ansiolítico y analgésico de preferencia, pero al mismo tiempo percibo que esta enfermedad espiritual es un maestro, y no debo callar al maestro.
Acabo de terminar una llamada imporvisada por zoom con un amigo al que no veía hace años. Hablamos de proyectos, de viajes, de sueños. Me alivió el momento, pero casi inmediatamente volví a mi pesadumbre existencial.
No tiene caso publicar esto, mejor guardarlo.