Short story: El defensor de damiselas en apuros
2020 Puebla (COVID)En mis años adolescentes me subí al microbus de regreso de la escuela. Iba en los asientos del frente mirando por la ventana cuando un chico comenzó a cantar tocando la guitarra para pedir unas monedas. Cantaba bien, y luego de un rato de escucharlo cantar me volteé para verlo, pero lo que vi alarmó:
Estaba tocando la guitarra muy cerca de una chica en uniforme escolar que iba sentada, haciéndola visiblemente incómoda. Y no sólo eso! La miraba descaradamente y le cantaba:
“Te quero tanto tanto tanto tanto, cada día un poco maaaaaaas”,
La chica movía los pies de nervios y miraba por la ventana, evitando los avances del chico, pero esto sólo parecía incitarlo más, redoblando su apuesta romántica. Vi al resto de los pasajeros en la indiferencia o en el estupor cotidiano.
Apreté los puños, esperando al momento en que inevitablemente el chico pasaría de la raya, tocándola o diciendo algo inapropiado, pero el momento no llegó. El chico terminó su canción y pasó a recolectar monedas. Inmediatamente la chica se escabulló y bajó rápidamente del micro, el chico volteó y vio su huida, y fue tras de ella.
Ese era el momento! Me paré y corrí a detenerlo, pero me ganó bajándose del micro y yo tras de él, pero lo que vi me dejó con un pie al aire y el otro en el barandal: el chico llegó por detrás, tomándola de los hombros, ella volteó y lo empujó, pero juguetonamente, riéndose. Él la tomó de la cintura y le dio un beso. Ella la tomó de la cintura y él puso su brazo sobre su hombro, y se marcharon caminando abrazados.
Quedé estupefacto, no entendí cómo la pudo conquistar mediante ese descarado acoso. El microbus arrancó y subí a sentarme, confundido. Me tomó unos minutos entenderlo:
Eran novios!
Subieron juntos al microbus. No lo vi, pero daba igual, no lo hubiera notado. A la chica le daba pena que su novio cantara en el transporte público. Probablemente no se dedicaba a ello, sólo era un chico romántico molestón con su novia. Ella aguantó la vergüenza todo lo que pudo, luego intentó escaparse, y él salió tras de ella. Estaban jugando!